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explicacion

Acuérdate de aquella vez en la que saliste a la calle tras un largo día de lluvia... ¿A qué te moriste de ganas de sentarte en algún banco cercano? ¿Qué les pasaba a todos los bancos que encontrabas? Exacto, estaban mojados. Pues, he aquí la solución. Además es súper sencilla, consiste en añadir una palanca a la base del banco. De tal manera que cuando éste esté mojado, con tan solo un giro, podamos sentarnos en la parte seca del mismo.